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Comparativa

Aerotermia o caldera de gas: cuál compensa más

Comparamos inversión, gasto anual, mantenimiento y comodidad con un ejemplo de números, y te contamos en qué casos compensa cada opción.

Actualizado el 5 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Si tu caldera de gas está llegando al final de su vida útil, la pregunta es inevitable: ¿pongo otra caldera o paso a aerotermia? La caldera es más barata de comprar; la aerotermia, más barata de usar. Qué compensa más depende de tu vivienda, de tus consumos y de cuántos años piensas vivir en ella.

La diferencia de fondo

Una caldera quema gas para calentar agua. Las de condensación aprovechan muy bien el combustible, pero como mucho convierten en calor útil algo menos de la energía que contiene: su rendimiento real ronda el 90–100 %.

Una bomba de calor no quema nada: usa electricidad para mover calor que ya existe en el aire. Por eso entrega entre 3 y 5 veces más energía térmica de la que consume, como explicamos en qué es la aerotermia y cómo funciona. Aunque el kWh de electricidad es más caro que el de gas, esa diferencia de rendimiento suele compensarlo con creces.

Comparativa rápida

Caldera de gasAerotermia
Inversión inicialBaja (sustitución sencilla)Alta
Coste de usoMedio, ligado al precio del gasBajo, ligado al precio de la luz
Refrigeración en veranoNoSí, si el equipo es reversible
Agua calienteInstantánea, sin límiteCon depósito acumulador
Combustión y humos en casaSíNo
Término fijo de gasSíNo (puedes dar de baja el gas)
Espacio necesarioPocoUnidad exterior y depósito
Combina con placas solaresPocoMuy bien

Ejemplo de gasto anual

Hagamos números con una vivienda tipo. Los precios de la energía cambian, así que sustituye los valores por los de tus facturas para obtener tu propio resultado.

Supuestos: la vivienda necesita 9.000 kWh de calor útil al año (7.000 para calefacción y 2.000 para agua caliente). Gas a 0,09 €/kWh y electricidad a 0,17 €/kWh, impuestos incluidos.

  • Caldera de gas con rendimiento del 95 %: 9.000 ÷ 0,95 ≈ 9.470 kWh de gas × 0,09 € ≈ 850 €, más el término fijo y el alquiler del contador (unos 60–120 € al año). Total: unos 910–970 €.
  • Aerotermia con un rendimiento medio de 3,5: 9.000 ÷ 3,5 ≈ 2.570 kWh × 0,17 € ≈ 440 €, más el posible aumento de potencia contratada (unos 30–40 € al año por cada kW adicional). Total: unos 470–520 €.

Ahorro estimado: 400–500 € al año en este ejemplo.

Si en lugar de gas natural usas gasóleo o propano, el ahorro suele ser mayor. Y si tienes placas solares, parte de la electricidad de la bomba de calor te sale gratis. Para afinar el consumo eléctrico de tu caso, mira la guía de cuánto consume la aerotermia.

Cuándo compensa la aerotermia

  • Obra nueva o reforma integral: puedes diseñar la instalación desde cero con suelo radiante y buen aislamiento.
  • Vivienda bien aislada o con radiadores que trabajen bien a baja temperatura.
  • Consumo de calefacción alto: cuanto más gastas hoy, antes recuperas la inversión.
  • Quieres también aire acondicionado: un solo sistema hace las dos cosas.
  • Tienes o vas a poner placas solares.
  • Hay ayudas disponibles que reduzcan la inversión (revisa la guía de ayudas).

Cuándo puede seguir teniendo sentido el gas

  • La vivienda está mal aislada, con radiadores pequeños que necesitan agua muy caliente, y no hay posibilidad de mejorarla a corto plazo.
  • Vives en un piso sin un lugar adecuado para la unidad exterior o la comunidad no lo permite.
  • Tu caldera es reciente y funciona bien: cambiarla ya rara vez sale a cuenta.
  • El consumo de calefacción es muy bajo (clima muy suave, vivienda pequeña) y el ahorro anual no justifica la inversión.

La opción híbrida

Existen sistemas híbridos que combinan una bomba de calor con una caldera de gas. La bomba de calor trabaja la mayor parte del tiempo y la caldera entra solo en los días más fríos o cuando hace falta agua muy caliente. Pueden ser una solución intermedia para viviendas con radiadores convencionales, aunque mantienen el contrato de gas y su complejidad.

Lo que dice la normativa europea

La directiva europea de eficiencia energética de los edificios, revisada en 2024, apunta al abandono progresivo de las calderas de combustibles fósiles: prevé dejar de subvencionar las calderas fósiles independientes y eliminar su uso en calefacción hacia 2040. Eso no significa que tengas que quitar tu caldera mañana, pero sí que, si vas a invertir ahora en un sistema para los próximos 15–20 años, conviene tenerlo en cuenta.

Información orientativa. Precios, ayudas y normativa cambian con frecuencia: confírmalos con un instalador habilitado y con el organismo correspondiente antes de tomar decisiones.

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